Como parte de los mecanismos de integración fronteriza entre naciones vecinas, el Sistema Nacional de Gestión de Riesgo (SNGR) participó este jueves de 23 de abril, en la instalación de la III Reunión de la Comisión de Vecindad e Integración Venezuela-Colombia, en los espacios de la histórica Casa Amarilla (Cancillería), ubicada en Caracas.
Este encuentro multidisciplinario continuará en funcionamiento este viernes 24 de abril, bajo la dirección del Canciller y Ministro del Poder Popular para las Relaciones Exteriores, Yván Gil, junto a la Canciller y principal responsable diplomática colombiana, Rosa Villavicencio, en compañía de autoridades de alto nivel de ambos países.
Esto con el propósito de continuar fortaleciendo la cooperación y relaciones en temas estratégicos de interés nacional, como son: la Seguridad y Defensa, la Prevención y Gestión de Riesgos, el Comercio, la Industria, el Turismo, la Energía, la Salud, entre otros.
Esta iniciativa binacional contó con la presencia del Viceministro para la Gestión de Riesgo y Director Nacional de Protección Civil y Administración de Desastres, Almirante Juan Carlos Oti Paituvi, quien reafirmó su voluntad técnica y política de seguir trabajando en favor de la protección, prevención y bienestar de los ciudadanos que hacen vida en el país y en las comunidades fronterizas.
También estuvo presente el Director General Nacional de Bomberos, Primer General (P/G) Juan Carlos González; el presidente del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (INAMEH), el General de Brigada (G/B) Reidy Zambrano y el Director del Despacho de Protección Civil, Capitán de Navío (C/N) Antonio Mejía, quienes junto a la máxima autoridad de gestión de riesgos y a través de la Mesa Técnica de Protección Civil y Administración de Desastres, compartieron experiencias y consolidaron acuerdos con la Unidad Nacional de Gestión de Riesgo de la República de Colombia.
Dentro de los puntos tratados se resaltó la importancia de la responsabilidad de los Estados en cuanto a la generación de políticas que prioricen la protección de la vida y la reducción de vulnerabilidades, a través de la implementación de programas y mecanismos comunes de alerta temprana y respuesta ante emergencias, tanto naturales como antrópicas.




