La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) condena de manera absoluta, categórica y sin matices el acto de guerra perpetrado por el Gobierno de los Estados Unidos de América contra Venezuela durante la madrugada del 3 de enero, mediante una operación militar directa contra instalaciones civiles y militares en su territorio soberano.
A través de un comunicado, la alianza refiere que esta agresión armada constituye una violación grave y deliberada del Derecho Internacional, de la Carta de las Naciones Unidas, de la proclama de América Latina y el Caribe como Zona de Paz y de todos los principios que sostienen la convivencia pacífica entre las naciones.
Tras esta acción, la organización internacional ha denunciado que se desconoce el paradero del Presidente Constitucional, Nicolás Maduro, por lo que se han planteado las siguientes demandas urgentes:
Exigencia de fe de vida: El ALBA demanda la presentación inmediata de una prueba de vida del Jefe de Estado venezolano.
Liberación inmediata: Se exige su liberación incondicional y el respeto absoluto a su integridad física y moral.
Condena internacional: El bloque califica el hecho como un crimen internacional de extrema gravedad y una violación a la Carta de las Naciones Unidas.
A continuación el texto íntegro:
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) condena de manera absoluta el acto de guerra perpetrado por el Gobierno de los Estados Unidos contra la República Bolivariana de Venezuela en la madrugada del 3 de enero.
Denunciamos esta agresión militar ilegal y exigimos de forma inmediata la fe de vida del Presidente Constitucional Nicolás Maduro Moros, así como su liberación inmediata e incondicional, y el respeto absoluto a su integridad física, política y moral.
Este hecho constituye un crimen internacional de extrema gravedad, una violación flagrante del Derecho Internacional y una amenaza directa contra la paz de América Latina y el Caribe.
Desde el ALBA ratificamos nuestro respaldo al pueblo venezolano y a su Gobierno Bolivariano, que han demostrado —y seguirán demostrando— su capacidad histórica para preservar la estabilidad interna, la paz social y el orden constitucional frente a esta grave agresión externa.
Venezuela no está sola.



