El sábado 3 de enero, la vicepresidenta Ejecutiva de la República Bolivariana de Venezuela, Delcy Rodríguez, en una declaración al pueblo venezolano, denunció ante el país y la comunidad internacional una agresión militar sin precedentes, ejecutada contra la nación bajo falsos pretextos, cuyo verdadero objetivo es el cambio de régimen y el saqueo de los recursos naturales del pueblo.
En este sentido, expresó que Venezuela fue víctima de una operación militar ilegal, planificada, “se cayeron las caretas, el verdadero fin es apoderarse de nuestros recursos energéticos, minerales y naturales”.
Rodríguez, subrayó que no se trata de un hecho aislado, sino de una agresión imperial directa contra un Estado soberano, lo cual debe ser conocido y condenado por la comunidad internacional.
En el marco de esta ofensiva, denunció el secuestro ilegal del Presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, y de la primera dama Cilia Flores de Maduro, reiterando que en Venezuela existe un único Presidente legítimo y exigiendo su liberación inmediata.
Ante la gravedad de los acontecimientos, se activó de manera inmediata el Consejo de Defensa de la Nación, con la participación de los Poderes Públicos, el alto mando militar, la Cancillería y el cuerpo de vicepresidentes, consolidando la cohesión institucional y política del Estado venezolano.
La Vicepresidenta, destacó la movilización consciente en perfecta fusión popular, militar, popular, lo que constituye una fusión histórica entre pueblo, instituciones y fuerzas militares en defensa de la paz y la soberanía.
Al mismo tiempo, hizo un llamado a la calma y a la unidad nacional, exhortando a no caer en provocaciones y a responder de manera organizada y digna.





